PEDRO JOTA, EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS.

El caso es desviar la atención, el fin ayudar a los tuyos, y para ello, usarás todos los medios a tu alcance, no importa el daño que causes, no importa mentir, no importa manipular, precisamente de eso se trata, de manipular en busca de tu beneficio.
Fuera los escrúpulos, que la ética que pides ni asome, el fin, tu fin, justifica todos los medios que emplees.

Sirva esta introducción para intentar exponer mi visión de lo ocurrido ayer con la publicación en uno de los periódicos, versión digital de elmundo.es, propiedad del ministro de propaganda del gobierno, sobre un NO hecho, No ocurrido.

Me tacharán de exagerado, de egocéntrico en mi visión, de creernos el centro de todo, pero analicen y díganme si voy muy desencaminado.
La que le está cayendo al PP, partido que gobierna en mayoría, es de órdago, ocupa todas las portadas, es centro del 90% de los comentarios en las redes sociales, todos le señalan con el dedo, a ellos, al PP, al partido de Pedro J., las concentraciones frente a su sede en protesta por su “caso de corrupción” es diaria desde hace dos días.
Ellos, el partido, necesitan tiempo y su ministro de propaganda se pone manos a la obra, sabe que con mas casos de corrupción no taparán este y recurre al opio del pueblo, al fútbol. Busca, busca y encuentra, partido de copa, semifinales, Atlético de Madrid – Sevilla, ahí hay tema se dice, pero… necesito algo más, piensa pedroj, ya tengo a los de Marca dándole caña a Messi, vuelve a pensar y bingo, llega la conclusión de que mezclar una tragedia con el fútbol es la solución.

Ya tiene los ingredientes, Fútbol y tragedia, Sevilla y Madrid, la noticia de que el Sevilla abandonará el campo si se oyen los gritos que habitualmente se cantan en ese estadio contra Antonio Puerta, tristemente fallecido como saben, y agitando la coctelera, le sale. “ Los aficionados del Sevilla se mofaron de los fallecidos en el Madrid Arena”.

Ya lo tiene, se frota las manos y se siente satisfecho, cumplirá con su deber, ejercerá su cargo con tal eficacia y ello lleva implícito para su conciencia que todo está bien, que todo es correcto y que dormirá tranquilamente.
Pero falta un eslabón en esta cadena, ¿quién firma esta falacia? ¿quién firma esta obscena mentira? ¿quién firma esta insultante ofensa?. Y esto es lo triste, encuentra a alguien que por un sueldo se ofrece y lo hace.

Por cierto, el artículo   fue ayer lo mas comentado en las redes sociales. Reconozcamos que su trabajo lo hizo a la perfección.