ME NIEGO A CREER QUE SEA VERDAD

El pasado 27 de Octubre, en el congreso que UNICEF celebró en Sevilla, participó el futbolista del Sevilla Fútbol club Kanouté, y con respecto a los niños de Africa habló de esta forma: En Africa los niños no dejan de ser niños a los que les gusta jugar y reir como hacen tantos otros. Y posteriormente explico de la dignidad de estos niños, ” Cuando se habla de dignidad se habla de su protección, porque desgraciadamente estos niños terminan perdiendo su infancia. Es una lucha por sonreir, por jugar, por llorar como hacen los niños en todo el mundo, ahí es donde reside su dignidad”

 

 

Estas declaraciones las hizo Kanoute en el citado congreso y en relación a la escuela que tiene en Bamako, Malí, para ayudar a la infancia.

Y Despues de leer y saber el trabajo que hace este hombre para la ayuda a la infancia, me encuentro con las declaraciones de un tio que va de intelectual, con las de alguien que se permite el lujo de enjuiciar a su antojo a todo el que no piensa como él. Un individuo que de ser verdad lo que declara y ha escrito en su último libro, es alguien al que habría que dar la espalda por completo. Lo que ocurre es que yo me niego a creer que esto sea verdad y que no pase de una estrategia para lograr la notoriedad que por si mismo no tiene.

No puede salir nadie y escribir que  “En Tokio, un día, me topé con unas lolitas, pero no eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda… Tendrían unos trece años. Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba” .

 

 

Precisamente este “señor” se ha permitido entre otras, la licencia de calificar a los aficionados al fútbol como trogoloditas, como incultos y como algún calificativo mas de los que suele usar este señor. Si la diferencia entre los que amamos el fútbol y los intelectuales como usted, es esta que he expuesto arriba, no vuelvo a leer un libro en toda mi vida.

Es usted triste, si tomamos como ciertas sus andanzas niponas, es usted un ser deplorable, algo que habría que lograr apartar de la sociedad, si es lo segundo, que solo busca la notoriedad con estas, es usted mas triste de lo que me pensaba.

“Señor” Sanchez Dragó, aprenda usted humanidad y bonomía de un futbolista.