DOCTOR CAPARRÓS CAMINO

Se acabó, la época gloriosa mas reciente del Sevilla F.C.  tuvo ayer su punto y final, se acabaron los parches, se acabaron los analgésicos, la medicación para combatir la enfermedad, para luchar con el mal de la falta de actitud y de aptitud de la plantilla que en la actualidad tiene el Sevilla. Se hace necesaria la cirugía, una cirugía que se evitó en varias ocasiones y que ahora hemos visto que, con esta demora, sólo se consiguió aplazar el mal en lugar de revertirlo o eliminarlo.

Este mal, esta enfermedad, esta decadencia que empezó cuando el vestuario comenzó a devorar a un entrenador y que se agravó cuando el equipo médico decidió extirpar el órgano afectado por el mal y no atacar el mal que lo producía, fue paliada en cierta forma por un cuarto puesto inextremis  a modo de analgésico y un título como antibiótica medida.

No dio los resultados previstos por el equipo médico, en absoluto, el mal seguía latente y cada vez más se hacía visible, nuevas amputaciones de órganos afectados sólo lograban retrasar el avance letal de este mal.

Pero todos estos tratamientos sirvieron tan sólo para una leve mejoría al final de la pasada  temporada, incluso un último tratamiento supuso un atisbo de recuperación en la presente, pero nada, no ha sido posible, el fin previsto ha llegado.

Ahora, lejos de lamentarse hay que tomar medidas, las medidas que no se tomaron hace unos años hay que tomarlas ahora, hay que buscar a un buen cirujano, si es posible, un cirujano que conozca al enfermo o al menos que conozca al que fue este enfermo, pero hay que hacerlo ya. Que este enfermo empiece su tratamiento ya.

El Doctor Caparrós, Don Joaquín, tiene que tomar las primeras medidas ya, tiene que empezar el tratamiento previo a la intervención de modo inmediato. Tiene que hacerlo para que este enfermo vuelva a recuperar las ganas de vivir, para que vuelva a andar y ya después vendrá todo lo demás. Lo primero es lo primero, hagamoslo bien esta vez.

Naturalmente, esta es mi opinión.