Es asqueroso y nauseabundo cómo la puta mafia maneja todo en este mundo de fútbol. No hay que mirar solo lo que pasó el otro día con la bendita clasificación. Lo de ayer es sangrante. Ya están entrando a matar a Spahic y a Navarro y no he visto en ningún medio ni la más mínima alusión al gol LEGAL que nos anularó el de la gomina, aún no sé por qué carajo.

La pena de todo esto es que los 3 ó 4 que sí que merecen la pena y que sí que se hartaron de aclarar el otro día el porqué no aparecían las creaturitas pasan desapercibidos. Y que, les guste o no, salen perjudicados (y mucho) de toda esta mierda.

Un pena de todo. Llegará el día en que, entre unos y otros, se carguen esto que tanto amamos.